Un Paso de Fe: Preparándonos para el Cambio

Hace exactamente tres años fui contratado en la empresa donde he servido hasta hoy. Tengo una mezcla de emociones al escribir esto. Cuando inicié, éramos poco más de 10 personas en el equipo; hoy, veo con asombro cómo la compañía ha crecido a más de 150 colaboradores. Ha sido un tiempo de inmenso aprendizaje y provisión.
Sin embargo, estoy profundamente contento y en paz al tomar la decisión de dar un paso al costado a partir del 1 de febrero. Desde hace más de 10 años sabía en mi corazón que este momento llegaría; he orado y esperado en el Señor por el tiempo correcto para dedicarme por completo al ministerio y al servicio de Su iglesia.
No niego que hay desafíos. A nivel familiar, el cambio será significativo y difícil, especialmente en el aspecto financiero, pues nuestro presupuesto cambiará drásticamente al dejar mi trabajo secular. Pero nuestra confianza no está puesta en los números, sino en Aquel que nos ha llamado.
Tomamos esta decisión con sobriedad y humildad, después de orar mucho, reconociendo que Dios es la razón principal por la que estamos aquí. Él ha sido fiel en el pasado y confiamos plenamente en que lo seguirá siendo en esta nueva etapa que estamos por comenzar.